Excelente libro de Rober A. Heinlin, más que recomendable para todos aquellos que quieran adentrarse en la ciencia-ficción. Sin duda bebe de su época y del estilo de aquel entonces, pero la aventura que narra es agil, dinámica y divertida (¿Quién no quiere ver ganar a los buenos y perder a los malos que además encarnan lo peor que pueda haber (en este caso el comunismo)?).
Se ha acusado a la novela de fascista en repetidas ocasiones, pero en mi opinión esto no es así, ni mucho menos. Es cierto que la novela prioriza un sistema militarista, pero en caso alguno se puede comparar con los sistemas políticos elitistas derivados del facismo o el nacionalsocialismo. Es más propugna (es más es uno de los ejes centrales del discurso de la novela) el acceso al rango completo de ciudadano mediante el servicio a la comunidad, siendo el servicio militar (es decir, estar dispuesto a dar la vida por la sociedad) el exponente más claro. Tampoco es que el señor Heinlin invente nada nuevo (los romanos, por ejemplo, ya usaban un sistema similar en sus primeros tiempos), pero si que le da un enfoque novedoso al situarlo dentro de un contexto en el que la raza humana ha de verselñas con una raza insectoide en la que se da uno de los peopres sistemas políticos que han asolado a la humanidad: el comunismo. El contraste entre el individuo consciente capaz de sacrificarse por lo que cree, por la comunidad, y el agresor extraterrestree en el que el individuo forma parte de un rebaño en el que unos pocos toman las decisiones por el bien de los demás, es más que claro.
Se ha acusado a la novela de fascista en repetidas ocasiones, pero en mi opinión esto no es así, ni mucho menos. Es cierto que la novela prioriza un sistema militarista, pero en caso alguno se puede comparar con los sistemas políticos elitistas derivados del facismo o el nacionalsocialismo. Es más propugna (es más es uno de los ejes centrales del discurso de la novela) el acceso al rango completo de ciudadano mediante el servicio a la comunidad, siendo el servicio militar (es decir, estar dispuesto a dar la vida por la sociedad) el exponente más claro. Tampoco es que el señor Heinlin invente nada nuevo (los romanos, por ejemplo, ya usaban un sistema similar en sus primeros tiempos), pero si que le da un enfoque novedoso al situarlo dentro de un contexto en el que la raza humana ha de verselñas con una raza insectoide en la que se da uno de los peopres sistemas políticos que han asolado a la humanidad: el comunismo. El contraste entre el individuo consciente capaz de sacrificarse por lo que cree, por la comunidad, y el agresor extraterrestree en el que el individuo forma parte de un rebaño en el que unos pocos toman las decisiones por el bien de los demás, es más que claro.